El Ejecutivo nacional sumó una nueva exigencia vinculada a la ciberseguridad en el marco de las compras tecnológicas del Estado. La norma busca reducir riesgos asociados a la infraestructura crítica y a la protección de datos sensibles, aunque también introduce un filtro adicional para proveedores internacionales.
Entre los posibles afectados figuran Huawei y ZTE, dos de las principales compañías chinas de equipamiento de telecomunicaciones. Si ENACOM decide aplicar el mismo estándar al sector privado, la medida podría modificar la dinámica del mercado local y limitar la participación de estos fabricantes en proyectos de redes, conectividad y servicios digitales.
La iniciativa se enmarca en un contexto regional y global de mayor escrutinio sobre la tecnología china, impulsado por preocupaciones de seguridad nacional y presión de socios estratégicos. Para la Argentina, el desafío será equilibrar la necesidad de proteger la infraestructura digital con la disponibilidad de inversión, competencia y desarrollo tecnológico.
Fuente: Cronista










