- El contrabando priva al Gobierno de una recaudación millonaria.
- La actividad ilegal implica una pérdida de más de 11.000 puestos de trabajo.
- También se advierten riesgos para los consumidores.
El contrabando está erosionando los ingresos del Gobierno. La circulación ilegal de bienes reduce la recaudación pública y limita la capacidad de las cuentas del Estado para financiar sus políticas y servicios.
El impacto de esta problemática también se refleja en el mercado laboral. En términos de empleo, el contrabando implica una pérdida de más de 11.000 puestos de trabajo, una cifra que evidencia la magnitud del daño económico y social asociado.
Además del perjuicio fiscal y laboral, se advierten riesgos para los consumidores. La presencia de productos de contrabando plantea cuestiones de seguridad y calidad, por lo que resulta necesario reforzar las acciones contra esta actividad ilegal.
Fuente: Cronista










