La reciente intervención del Ueno Bank ha desencadenado una fuerte turbulencia en los mercados financieros de Paraguay. La imposibilidad de acceder a los fondos ha afectado a casi tres millones de ahorristas, generando una ola de incertidumbre y protestas en todo el país.
Como consecuencia directa, la moneda local ha experimentado una devaluación abrupta, con el dólar subiendo alrededor del 10%. El índice de riesgo país también se ha disparado, alcanzando los 138 puntos, una señal clara de la pérdida de confianza de los inversores internacionales.
Ante la presión política y social, el presidente Santiago Peña presentó su renuncia, mientras las autoridades suspendieron las operaciones con los títulos de deuda emitidos por el banco. El gobierno busca estabilizar la situación y restaurar la confianza del sector financiero y la población.
Fuente: El Tribuno










