El incidente tuvo lugar en un momento crucial del encuentro, cuando el portero Owono salió de su área para intentar despejar un balón alto. Desafortunadamente, el choque con el delantero Jesús de Miguel fue inevitable y de una violencia impactante. Testigos presenciales relatan que la pelota quedó suelta y ambos jugadores se adentraron en el mismo espacio, resultando en un impacto directo que dejó al arquero y al delantero tendidos en el césped.
A pesar de la rápida intervención del cuerpo médico y los servicios de emergencia, lamentablemente no se pudieron salvar las vidas del futbolista. El equipo rival y el propio club donde militaba Jesús de Miguel han emitido sendos comunicados de duelo, destacando su profesionalismo y calidad humana. La noticia ha conmocionado al mundo del fútbol, recordando la fragilidad de la vida y los riesgos inherentes al deporte que amamos.
Fuente: La Nación










