Según palabras del expiloto y director del equipo AKM Motorsport, la presión y la tensión forman parte del deporte, pero Kimi sabe canalizarlas gracias a la confianza que deposita en su padre. “Me busca mucho”, afirma Marco sobre la relación filial, señalando que entre ambos a veces basta una mirada para encontrar apoyo sin necesidad de palabras. Esa conexión especial se basa en que ambos comparten la misma obsesión y dedicación al trabajo, valores que Marco también inculcó en su hijo junto a la importancia de cumplir compromisos fuera de las pistas.
El director de AKM Motorsport dejó en claro que su vida no dio un giro radical tras el logro de Kimi: “Seguimos siendo exactamente las mismas personas de siempre”. Para él, la actividad principal sigue siendo su equipo de GT y Fórmula 4, al que debe dedicar tiempo y esfuerzo mientras acompaña a su hijo en la Fórmula 1. La familia Antonelli priorizó que Kimi continuara sus estudios pese a su carrera deportiva, y Marco asegura que el éxito del piloto italiano no es una compensación por sus propios logros no alcanzados, sino el fruto de haber creado las condiciones adecuadas para que su hijo brillara en el automovilismo.
Sobre el futuro, el padre de Kimi fue enfático: “Para seguirlo, tengo que dividir mi tiempo y hacer un esfuerzo extra para mantener mi negocio en marcha mientras sigo cerca de él”. No planea cerrar su equipo ni cambiar su rutina familiar, ya que entiende que el logro deportivo de su hijo no debe significar un cambio de identidad para la familia.
Fuente: Motorsport.com. Foto: Kym Illman (Getty Images)










