El expiloto australiano Alan Jones murió este jueves, tres días después de cumplir 80 años. La familia comunicó la noticia, indicando que la causa fue una “corta enfermedad” que le venció rápidamente.
Jones se consagró como campeón del mundo en 1980 al volante de Williams, y su paso por la escudería estuvo marcado por una rivalidad legendaria con el también argentino Carlos Reutemann. Ambos pilotos protagonizaron duelos intensos que definieron la temporada y que aún son recordados por los aficionados como uno de los momentos más emocionantes de la historia de la F1.
Su fallecimiento ha generado una oleada de tributos de excompañeros, equipos y fanáticos alrededor del mundo, que destacan su talento, carisma y la huella imborrable que dejó en el automovilismo. La comunidad deportiva lamenta la pérdida de una figura emblemática que, a pesar de los años, sigue inspirando a nuevas generaciones de pilotos.
Fuente: La Nación










