El camino de Kimi Antonelli hacia el título no estuvo exento de dificultades. En la apertura de temporada en Melbourne, un accidente de 25G en la FP3 pudo haber complicado su fin de semana, pero el joven italiano se mostró frío y sereno. Gracias a una rápida reparación por parte de Mercedes, logró recuperar posiciones y, a pesar de una mala largada que lo dejó sexto, realizó una remontada controlada para terminar segundo, demostrando que ya no se frustra ante los contratiempos.
La verdadera prueba de fuego llegó en el Circuit Gilles Villeneuve, donde Antonelli y su compañero George Russell protagonizaron una intensa batalla por el liderato. Ambos pilotos se fueron por fuera de la pista y estuvieron a punto de chocar, pero el italiano mostró una gran tenacidad al no achicarse tras los errores. Esa pelea le permitió enviar un mensaje claro a su compañero y al resto de la parrilla: “puedo plantarme frente a Russell de igual a igual”. Un desempeño que, aunque no fue perfecto, marcó su evolución de novato a campeón.
Más allá de los resultados, el salto cualitativo fue notorio para Toto Wolff, quien destacó la consistencia del piloto italiano. En Mónaco, Antonelli no solo consiguió la pole, sino que corrió hacia una victoria sólida, marcando tiempos dos segundos más rápidos que los McLaren y un segundo y medio más que Ferrari, mostrando un ritmo impecable que recuerda a los grandes campeones de la historia.
Fuente: Motorsport.com. Foto: Alastair Staley / LAT Images via Getty Images










