Los agricultores de la región del Litoral y del Noreste argentino, donde la yerba mate es un cultivo estratégico, están siguiendo de cerca la evolución del fenómeno climático El Niño. La incertidumbre sobre su duración genera dudas sobre la capacidad de los campos para alcanzar los rendimientos habituales, lo que a su vez podría repercutir en la cadena de suministro.
En la provincia de Misiones, los últimos eventos meteorológicos –granizo intenso y fuertes tormentas– provocaron daños considerables no solo en los cultivos de tabaco y té, sino también en parcelas de yerba mate. Las pérdidas estimadas ponen de relieve la vulnerabilidad de la agroindustria frente a fenómenos extremos y refuerzan la necesidad de planes de mitigación.
Para los consumidores, la posible escasez de yerba mate podría traducirse en un aumento de los precios en el mercado interno. Los analistas del sector advierten que, si el fenómeno se prolonga, los costos de producción subirán, y los minoristas podrían trasladar ese impacto a los usuarios finales, afectando el consumo habitual de la infusión nacional.
Fuente: La Nación










