Este lunes, el cementerio de la Santa Cruz fue el escenario de la tradicional conmemoración por el Día de los Fieles Difuntos. Familias salteñas se acercaron para honrar a sus seres queridos con flores, velas y oraciones, manteniendo viva una costumbre profundamente arraigada en la región.
Sin embargo, la edición de este año marcó una notable diferencia respecto a años anteriores. Trabajadores del lugar y visitantes de mayor edad coinciden en que la concurrencia ha disminuido significativamente, reflejando posibles cambios en los hábitos sociales o el alejamiento de las nuevas generaciones de estas prácticas tradicionales.
A pesar del menor flujo de personas, el ambiente mantuvo su característico respeto y solemnidad. Las familias que sí asistieron aprovecharon la oportunidad para limpiar tumbas y compartir momentos de memoria, mientras que las autoridades locales observaron la situación con interés por el futuro de estas festividades populares.
Fuente: El Tribuno










