El Gobierno nacional informó una leve mejora en la tasa de mortalidad infantil, que pasó de 8,5 a 8 muertes por cada 1.000 nacidos vivos durante 2025. Sin embargo, la cifra continúa en un rango comparable al registrado hace cinco años, lo que evidencia un estancamiento en la reducción de este indicador clave para la salud pública.
Especialistas en pediatría consultados advirtieron que el promedio nacional oculta profundas desigualdades entre jurisdicciones. Mientras algunas provincias muestran avances sostenidos, otras presentan tasas considerablemente más altas, asociadas a factores socioeconómicos, acceso a servicios de salud y condiciones sanitarias.
Los expertos remarcaron que existen oportunidades de prevención desaprovechadas, especialmente en controles prenatales, atención del parto y seguimiento del recién nacido. Señalaron que fortalecer la atención primaria y reducir las brechas regionales son pasos necesarios para mejorar la supervivencia infantil en el país.
Fuente: La Nación










