En una reciente entrevista, el presidente Javier Milei defendió su programa económico basado en la desregulación, la eliminación de subsidios y la apertura total de los mercados. Según Milei, estas medidas son necesarias para “liberar al país” y generar crecimiento sostenible, aunque advierte que el proceso será doloroso para quienes dependen del Estado.
Por su parte, el Papa Francisco, en su encíclica más reciente, reiteró la importancia de una economía al servicio del bien común, criticando la acumulación de riqueza y llamando a los gobiernos a proteger a los más desfavorecidos. El pontífice subrayó que la dignidad humana no puede medirse en términos de mercado.
El contraste entre ambos discursos ha encendido el debate en la esfera pública: mientras Milei busca transformar Argentina con una visión de mercado libre, el Papa propone una economía más humana y solidaria. La confrontación ideológica plantea la pregunta de cuál de los dos “leones” logrará mayor resonancia entre la ciudadanía y la comunidad internacional.
Fuente: La Nación









