La segunda jornada del juicio por la muerte de Walter Armand entró en su fase decisiva con la declaración de cuatro testigos y la presentación de un informe técnico determinante. El ingeniero en accidentología vial, encargado de reconstruir el siniestro, detalló las maniobras previas al impacto y el comportamiento de las frenadas, elementos que marcarían la responsabilidad del conductor. Este análisis técnico es el pilar sobre el que la querella fundamenta su petición de cambiar la calificación legal a homicidio con dolo.
Las declaraciones testimoniales aportaron nuevas aristas al caso, corroborando o contradiciendo versiones previas sobre lo ocurrido en la fatídica intersección. Los testigos describieron la secuencia de eventos desde la aproximación de los vehículos hasta el momento del colisión, permitiendo al tribunal visualizar la trayectoria y las velocidades involucradas. La consistencia entre los dichos de los presentes y el informe pericial fortalece la posición de la fiscalía en su búsqueda de una pena más severa.
Con el avance de las pruebas, el ambiente en la sala de audiencias se tiñe de una tensión creciente. La defensa, por su parte, intenta desvirtuar la validez del peritaje técnico, argumentando posibles sesgos en la reconstrucción del accidente. Sin embargo, la acumulación de testimonios y datos objetivos plantea un panorama complejo para el acusado, cuya situación jurídica se complica día a día a medida que la verdad procesal se hace más evidente.
Fuente: El Dia










