El mercado inmobiliario presenta dos opciones claras: adquirir un departamento nuevo o optar por uno usado. La decisión depende de factores económicos, de ubicación y de tus necesidades personales.
- Ventajas de un departamento nuevo: acabados modernos, garantías de construcción, menor riesgo de reparaciones inmediatas.
- Ventajas de un departamento usado: precios más competitivos, posibilidad de negociar, ubicación en zonas consolidadas.
- Factores clave a considerar: presupuesto total, costos de mantenimiento, potencial de revalorización y proximidad a servicios.
Los costos de construcción en dólares han impulsado los precios de las unidades nuevas, mientras que el mercado de segunda mano sigue ofreciendo margen de negociación. Evaluar la relación calidad-precio y tus objetivos a largo plazo te permitirá elegir la opción que maximice tu inversión.
Fuente: Cronista








