Un reciente informe elaborado por CIPPEC se propuso resolver una duda común para los usuarios urbanos: si es financieramente más viable mantener un vehículo propio o recurrir a aplicaciones de transporte como DiDi. El estudio se centra en el cálculo del kilometraje anual, estableciendo un punto de equilibrio donde una opción comienza a ser más costosa que la otra.
La investigación no solo considera el precio del combustible, sino que integra una serie de gastos operativos que suelen pasarse por alto, como el seguro, el mantenimiento preventivo, el estacionamiento y la depreciación del valor del activo en el tiempo. De esta manera, se ofrece una visión integral del costo real de movilidad.
Finalmente, el informe sugiere que la solución óptima podría no ser excluyente. Se analiza cómo la combinación de viajes por aplicación con el uso estratégico del transporte público puede reducir significativamente los gastos mensuales, optimizando la movilidad urbana sin incurrir en los altos costos fijos de la propiedad de un automóvil.
Fuente: La Nación










