La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta esencial para muchos adolescentes, ofreciéndoles apoyo académico y emocional. Sin embargo, su uso indiscriminado plantea serios riesgos que pueden afectar su desarrollo social y cognitivo.
- Uso principal: estudio y resolución de dudas.
- Apoyo emocional: conversaciones con chatbots que ofrecen consuelo.
- Riesgos: delegar el pensamiento crítico, recibir consejos inadecuados, sustituir vínculos humanos por interacciones digitales.
Los expertos advierten que la dependencia excesiva de la IA puede debilitar la capacidad de los jóvenes para enfrentar situaciones reales y resolver problemas de forma autónoma. Además, la falta de supervisión puede exponerlos a información errónea o sesgada.
Para mitigar estos efectos, se propone integrar la IA como complemento, no sustituto, del aprendizaje tradicional y fomentar espacios de diálogo y reflexión entre pares y adultos. Así, la tecnología puede potenciar el desarrollo integral sin erosionar las relaciones humanas.
Fuente: El Dia






