En una sesión marcada por la tensión política, el Senado de Paraguay aprobó por unanimidad la admisión de las pruebas que sustentan el juicio político contra Santiago Peña. La decisión representa un revés significativo para la defensa del acusado, que había intentado desestimar el proceso argumentando que la renuncia de Peña al cargo debía poner fin a la causa. Sin embargo, los legisladores rechazaron esos planteos y ratificaron la validez de las evidencias presentadas.
El debate en la Cámara Alta estuvo centrado en la interpretación jurídica de la renuncia y su impacto en el juicio político. Los senadores opositores sostuvieron que la dimisión no exime de responsabilidad a Peña y que el proceso debe continuar para esclarecer los hechos. Por su parte, los aliados del exfuncionario insistieron en que las pruebas eran insuficientes y que el juicio carecía de sustento, pero no lograron reunir los votos necesarios para frenar el avance del caso.
Con las pruebas admitidas, el juicio político entra en una etapa decisiva que podría culminar en la destitución o inhabilitación de Peña para ejercer cargos públicos. Analistas políticos coinciden en que el desenlace tendrá un fuerte impacto en el escenario electoral y en la estabilidad institucional del país. El Senado deberá ahora fijar la fecha para las próximas audiencias y garantizar el debido proceso, mientras la opinión pública sigue de cerca cada movimiento.
Fuente: El Tribuno










