El Senado de la República votó la destitución de Santiago Peña tras una serie de denuncias que vinculaban al político con la gestión irregular del Ueno Bank, cuya reciente quiebra ha sacudido los mercados financieros del país. La decisión del cuerpo legislativo se dio en una sesión extraordinaria, donde la mayoría de los senadores respaldó la medida por considerarla necesaria para restablecer la confianza institucional.
Horas después de la votación, fuerzas de seguridad ejecutaron una orden de detención en el domicilio de Peña, encontrando documentos que supuestamente evidencian su participación en maniobras financieras ilícitas. La operación se realizó sin incidentes y el exsenador fue puesto a disposición de la Fiscalía para iniciar el proceso judicial correspondiente.
En el mismo día, el Congreso eligió a Pedro Alliana como nuevo presidente, quien prometió reforzar la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión pública. La comunidad empresarial y los analistas económicos siguen de cerca la evolución del caso, que podría tener repercusiones importantes en la estabilidad económica y la percepción internacional del país.
Fuente: La Nación










