En los próximos años, la combinación de tensiones geopolíticas y el calendario electoral de 2027 plantea un escenario de alta incertidumbre para los mercados. Los analistas advierten que separar el “ruido” de la señal será esencial para que los tomadores de decisiones puedan diseñar políticas que mitiguen la volatilidad.
Mariana Camino, experta en finanzas internacionales, subraya la necesidad de reforzar la atracción de inversiones mediante reformas estructurales y una mayor transparencia fiscal. Según sus observaciones, la confianza de los capitales extranjeros depende de la estabilidad macroeconómica y de la capacidad del gobierno para adaptarse rápidamente a los cambios externos.
En este contexto, Estados Unidos y Brasil emergen como actores determinantes. Mientras EE. UU. mantiene su influencia mediante políticas comerciales y tecnológicas, Brasil busca consolidarse como un hub de inversión en América Latina. Ambos países presionan a los gobiernos locales a ajustar sus marcos regulatorios, impulsar la competitividad y garantizar un entorno predecible para los inversores.
Fuente: Cronista










