- El segundo hackeo a las heladeras de supermercados europeos vuelve a exponer la vulnerabilidad de los dispositivos conectados.
- La proliferación de la inteligencia artificial y de los objetos inteligentes amplía la superficie de ataque de empresas y consumidores.
- Los especialistas advierten que elactual ciclo de ciberataques de alto impacto todavía no ha terminado.
El segundo hackeo a los sistemas de refrigeración de supermercados europeos es una nueva señal de que la ciberseguridad afecta, cada vez más, a infraestructura y objetos que forman parte de la vida cotidiana. Los incidentes en dispositivos conectados demuestran que la protección de las redes corporativas ya no resulta suficiente.
La conexión permanente a internet de equipos, appliances y sistemas inteligentes multiplica los puntos de entrada para los atacantes. A ello se suma el despliegue acelerado de la inteligencia artificial, cuyo uso introduce nuevos riesgos y exige reinforce la seguridad en la diseño, la operación y el mantenimiento de las tecnologías.
Para los especialistas, este «octubre negro» de la ciberseguridad aún no ha concluido. Mientras la digitalización avanza sin pausa y los dispositivos permanecen conectados, la infraestructura queda expuesta a ataques que pueden tener consecuencias operativas, económicas y sociales. La prevención, la actualización de los sistemas y la coordinación entre empresas y autoridades siguen siendo esenciales.
Fuente: La Nación










