Ante la llegada del fenómeno climático El Niño, las compañías de seguros han puesto el foco en las coberturas contra eventos naturales extremos. El aumento de precipitaciones y tormentas eléctricas incrementa el riesgo de daños por agua, granizo y la caída de ramas o árboles sobre los vehículos.
Es fundamental que los asegurados analicen el nivel de protección de su póliza, ya que no todos los planes ofrecen la misma respuesta ante incidentes urbanos y climáticos. La disponibilidad de ciertas coberturas suele estar condicionada a la antigüedad del coche y a las cláusulas específicas acordadas al momento de la firma.
Los expertos recomiendan revisar las letras chicas del contrato para evitar sorpresas en el momento de realizar un reclamo. Contar con una cobertura integral o adicionar cláusulas específicas contra fenómenos naturales puede marcar la diferencia entre una reparación costosa y un siniestro cubierto.
Fuente: El Dia










