Durante una presentación en FIEL, el economista Hubertus Bardt alertó sobre el cambio de paradigma en la relación comercial con China. El experto señaló que el gigante asiático ha dejado de ser simplemente un mercado receptor de exportaciones para transformarse en un competidor industrial agresivo, replicando el proceso vivido por Alemania.
El análisis sugiere que la dependencia de un solo mercado puede ser riesgosa cuando ese cliente comienza a producir los mismos bienes que exporta el proveedor. En el caso alemán, la transferencia tecnológica y la capacidad productiva de China obligaron a una reestructuración profunda de su estrategia económica.
Para Argentina, el desafío radica en fortalecer su propia base industrial y diversificar sus mercados. La advertencia de Bardt subraya la urgencia de implementar políticas que fomenten la innovación y la competitividad para no quedar relegados en un escenario global dominado por la eficiencia productiva china.
Fuente: Cronista










