Antes del fin de semana en el Autódromo Hermanos Rodríguez, el paddock debatía el impacto de la altitud —a 2.286 metros sobre el nivel del mar— en las unidades de potencia de 2026, ahora sin el MGU-H. La menor densidad del aire obliga al turbo a trabajar más para mantener el oxígeno necesario, algo que preocupaba a varios fabricantes. Laurent Mekies, jefe de equipo de Red Bull, destacó que el equipo superó la prueba con nota, admitiendo que no sabían si terminarían con ventaja o desventaja, pero que el equilibrio logrado les permitió estar “en la mezcla adecuada”.
A pesar del buen rendimiento global, Max Verstappen volvió a quejarse por la radio del inconsistente funcionamiento del freno motor, calificando el problema de “aleatorio” y señalando que el motor “simplemente decide por sí mismo qué hacer”. El neerlandés bromeó diciendo que quizás necesite tener una conversación con la unidad de potencia para que se comporte mejor, aunque reconoció que el calor y el turbocompresor dificultan dejar todo perfecto en la Ciudad de México.
Asimismo, Mekies valoró el progreso en las salidas, consideradas sorprendentemente buenas pese a la larga recta hasta la curva 1. Saben que no son la referencia y que falta trabajo en Milton Keynes, pero valoraron la constancia bajo presión como una señal positiva de cara al futuro.
Fuente: Motorsport.com. Foto: Alastair Staley / LAT Images via Getty Images










