El Gobierno Nacional ha implementado una medida drástica de ajuste administrativo que conlleva el cierre de más de 70 oficinas del Registro Automotor en todo el país. Esta decisión busca optimizar los recursos del Estado y modernizar la gestión de los trámites vehiculares.
Ante esta situación, la Dirección Nacional deberá llevar a cabo un proceso de reasignación de los dominios que estaban radicados en las sedes afectadas. El objetivo es garantizar que los propietarios de vehículos no vean interrumpida la gestión de su documentación legal.
Se espera que los usuarios adapten sus trámites a las nuevas sedes asignadas o migren hacia las plataformas digitales, en línea con la tendencia de digitalización de la administración pública para reducir la burocracia presencial.
Fuente: Cronista










