La experta en gerontología, Ana Moreira Uribe, subrayó que las relaciones intergeneracionales son una pieza clave para mantener el tejido social y mejorar la calidad de vida de los adultos mayores. Según ella, el intercambio de experiencias y conocimientos entre jóvenes y mayores genera beneficios mutuos que van más allá del apoyo práctico.
Sin embargo, la especialista también advirtió que no basta con enfocarse únicamente en la interacción con generaciones distintas. El contacto con pares, personas de la misma edad, resulta fundamental para preservar la identidad, compartir intereses comunes y evitar el aislamiento social, factores críticos para la salud mental en la tercera edad.
Moreira Uribe propone un enfoque equilibrado que combine actividades comunitarias intergeneracionales con espacios dedicados a la socialización entre iguales, fomentando así un envejecimiento activo y saludable.
Fuente: El Dia










