Las entidades bancarias han anunciado un cierre total de sus sucursales por cinco días, una medida que afecta a toda la red de atención al público. Durante este periodo, los clientes no podrán acudir a los mostradores para realizar consultas o gestiones presenciales.
A pesar del cierre, los servicios digitales y los cajeros automáticos seguirán operativos. Los usuarios podrán efectuar pagos de facturas, transferencias entre cuentas y retirar efectivo sin interrupciones, siempre que cuenten con una tarjeta habilitada.
Una vez concluido el periodo de cierre, la atención presencial se reanudará con normalidad. Los bancos recomiendan a sus clientes planificar sus gestiones con antelación y aprovechar los canales electrónicos para evitar contratiempos durante los días de inactividad de las sucursales.
Fuente: El Dia










