Gina Hinojosa, la nueva gobernadora demócrata de Texas, ha anunciado un plan para revisar y modificar la forma en que el Estado colabora con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Entre sus propuestas destaca la exigencia de que los agentes que participen en redadas migratorias porten cámaras corporales, con el objetivo de documentar cada intervención y evitar violaciones de derechos.
Además, Hinojosa plantea fortalecer la supervisión de los operativos migratorios mediante la creación de una comisión independiente que revise los protocolos de ICE y garantice el cumplimiento de las normas de derechos humanos. La iniciativa también incluye la posibilidad de establecer sanciones para los agentes que incumplan los procedimientos establecidos.
Estas medidas buscan no solo proteger a los inmigrantes y a sus comunidades, sino también restaurar la confianza entre la población y las autoridades. Si se aprueban, podrían marcar un cambio significativo en la política migratoria de Texas, alineándose con una visión más humanitaria y transparente.
Fuente: La Nación










