Nuevas dudas han surgido sobre el futuro de la propiedad mayoritaria de Cadillac Fórmula 1. Reportes indican que TWG Global, propiedad de Mark Walter, busca desprenderse de una parte de sus acciones, con Fenway Sports Group —propietario del Liverpool FC— entre las partes interesadas. Esta situación cobra relevancia dado que Walter y sus empresas son sujeto de una investigación federal por parte del Departamento de Justicia de los EE. UU., el cual examina si sus compañías de seguros invirtieron de manera indebida fondos de los asegurados en empresas afiliadas.
Las transacciones supuestamente involucradas ascienden a alrededor de 20,000 millones de dólares en préstamos e inversiones que presuntamente no fueron revelados de forma adecuada. Parte de esos fondos habrían sido utilizados para expandir el creciente imperio deportivo de Walter, que incluyó al equipo de béisbol LA Dodgers, al equipo de baloncesto LA Lakers y una participación minoritaria en el club de fútbol Chelsea, entre otros. TWG Global ha negado rotundamente cualquier irregularidad, aunque la necesidad de reemplazar capital vinculado a estos préstamos podría acelerar la venta de activos como la escudería de Fórmula 1.
El equipo Cadillac F1 se encuentra en una posición particular: tras pagar una cuota antidilusión de 450 millones de dólares por el derecho a ingresar como el 11.º equipo de expansión, se entiende que TWG Global y su socio General Motors han estado comprometiendo recursos que superan los 1,000 millones de dólares para la construcción del equipo. A pesar de un arranque razonable, la falta de fiabilidad ha empañado los primeros performances, aunque la estructura cuenta con activos de infraestructura significativos y el respaldo de GM en un contexto donde las valoraciones de los equipos se han disparado por el auge de la categoría y su límite presupuestario.
Fuente: Motorsport.com. Foto: James Sutton / Formula 1 / Formula Motorsport Ltd via Getty Images










