La solicitud de concurso marca un nuevo capítulo para una de las compañías más importantes de la maquinaria agrícola. La empresa venía trabajando desde hacía varios meses en una reestructuración de sus operaciones, pero las dificultades de caja y la profunda crisis de liquidez obligaron a daba un paso legal.
El procedimiento no implica el cierre inmediato de la actividad. Por el contrario, abre la posibilidad de alcanzar acuerdos con los acreedores y reorganizar las obligaciones de la compañía. El margen ganado ante la justicia será clave para avanzar con los ajustes previstos en su plan de contingencia, conocido como «plan M».
La continuidad del negocio dependerá de la viability de esa estrategia y de la aprobación de losPropuesta de reorganización. La empresa deberá demostrar que puede recuperar su estabilidad financiera, sostener sus operaciones y volver a generar resultados en un sector atravesado por una fuerte crisis del consumo y del financiamiento.
Fuente: Cronista










