El consumo de carne en La Rioja cayó cerca de un 15%, según informó José Caruso, empresario del sector y referente de las carnicerías riojanas. El descenso se produce pese a que los precios no han subido desde enero, lo que apunta a una contracción de la demanda por la pérdida de poder de compra de los consumidores.
El empresario señaló que existen dificultades para encontrar ganado en buenas condiciones, en parte debido al fenómeno de El Niño. Sin embargo, el principal problema comercial sigue siendo la caída de las ventas. El sector considera preocupante la situación, especialmente en un contexto de pérdida de capacidad económica de los sueldos y de contención de los salarios por parte del Gobierno nacional.
Para reducir el impacto de la menor venta de carne, muchas carnicerías han ampliado su oferta con pizzas, pollo, tartas, pescados y productos precocinados. Caruso decidió mantener a toda su plantilla, mientras que otros negocios del sector se vio obligados a realizar despidos ante la falta de ventas.
Fuente: Rioja Virtual










