- El año 2016 se recuerda como uno de los más difíciles para muchos.
- Eventos como el Brexit y la creación de La Manada dejaron huellas profundas en la sociedad.
- Es momento de buscar el optimismo en lugar de aferrarse a la nostalgia negativa.
El año 2016 está grabado en la memoria colectiva como un periodo de turbulencia en diversas áreas, desde la política hasta las relaciones sociales. Con eventos que redefinieron el discurso público y desataron crisis, muchas personas han caído en la trampa de la melancolía y el pesimismo.
Los ecos del Brexit, la controvertida sentencia sobre los miembros de La Manada y el auge de la posverdad han creado una atmósfera de desconfianza y desencanto que perdura hasta hoy. A pesar de esto, es esencial recordar que aferrarse a una perspectiva negativa solo nos atrapa en un ciclo de nostalgia.
Al centrarse en el optimismo y el progreso, tenemos la oportunidad de transformar la narrativa y reconstruir un futuro más brillante. En lugar de lamentar el pasado, debemos aprender de él y construir un presente con esperanza y acción positiva.
Fuente: El Pais









