- Las fuerzas de seguridad se infiltran en el Carnaval de Brasil.
- Uso de disfraces inusuales para evitar delitos.
- Enfocados en mitigar robos y venta de drogas.
En medio de las celebraciones del Carnaval en Brasil, las fuerzas policiales de San Pablo y Río de Janeiro implementan una estrategia particular para combatir la inseguridad. A través de disfraces ingeniosos y creativos, buscan pasar desapercibidos entre la multitud y detectar actividades delictivas.
Esta técnica, que se ha vuelto recurrente durante la semana de festividades, tiene como objetivo atrapar a los delincuentes en el acto. Los policías se esfuerzan por integrarse en el ambiente festivo, lo que les permite observar y actuar sin levantar sospechas.
A medida que las fiestas continúan, las autoridades elevan sus esfuerzos para asegurar la diversión de todos, minimizando la posibilidad de robos y la venta de sustancias ilegales en las calles, creando un entorno más seguro para los asistentes.
Fuente: La Nación








