- Aumento de la presencia policial en la zona de médanos.
- Se han registrado secuestros de vehículos por infracciones.
- A pesar de los controles, se mantienen prácticas inseguras.
- La comunidad expresa su descontento ante las nuevas normativas.
La frontera de Pinamar ha experimentado un cambio significativo en su dinámica debido al endurecimiento de las sanciones que han llevado a un aumento en la presencia policial. Las operaciones móviles y los controles más estrictos han alterado el ritmo habitual de los médanos, generando un descenso en la circulación de vehículos.
No obstante, a pesar de la disminución en el tránsito, se han observado prácticas riesgosas que persisten entre los concurrentes, lo que pone en evidencia la necesidad de una regulación más efectiva en la zona. Las quejas sobre la situación han comenzado a surgir con más fuerza entre los habitantes y visitantes de la región.
El malestar en la comunidad se ha intensificado, ya que muchos consideran que las nuevas medidas no son suficientes para garantizar la seguridad. Los conflictos entre los ciudadanos y las autoridades locales podrían dar lugar a un frágil equilibrio en la zona, donde la seguridad y el entretenimiento parecen estar en constante tensión.
Fuente: La Nación









