- Abracha Benski huyó del régimen nazi en Europa.
- Se estableció en Argentina, donde encontró en el chocolate una vía de apoyo.
- Inventó un bocadito icónico que se ha vuelto parte de la cultura culinaria argentina.
Abrir nuevos caminos ha sido la constante en la vida de Abracha Benski, quien, tras escapar del nazismo, encontró refugio en Argentina. Su espíritu resiliente y su pasión por el chocolate se convirtieron en las herramientas que le permitirían prosperar en un nuevo mundo.
En un entorno desafiante, Benski comenzó a hacer chocolates de manera clandestina, con la esperanza de llevar algo dulce a la vida de quienes lo rodeaban. Su dedicación y creatividad fueron claves para desarrollar su famosa receta que, con el tiempo, se consolidó como un bocadito icónico en el país.
Hoy, su legado perdura en cada rincón de Argentina, donde el bocadito creado por Abracha no solo es un símbolo de la rica tradición chocolatera, sino también una representación de la superación y el espíritu emprendedor que caracteriza a muchos inmigrantes.
Fuente: La Nación









