- Un nuevo estudio examina el efecto de ver videos a velocidades aceleradas.
- Se encontraron efectos negativos en la atención y la comprensión del contenido.
- Los resultados sugieren que la exposición constante a este tipo de contenido podría afectar la cognición a largo plazo.
Recientes investigaciones han arrojado luz sobre cómo el consumo de videos a velocidades superiores a lo normal puede afectar nuestras capacidades cognitivas. Este estudio alarmante ha evidenciado que, al observar contenido cuya velocidad de reproducción es significativamente mayor, nuestros cerebros podrían experimentar ciertas dificultades en la atención y comprensión.
Los expertos destacan que, aunque consumir contenido de esta manera puede parecer eficiente y atractivo, las consecuencias a largo plazo podrían ser perjudiciales. La información que se procesa a gran velocidad es más difícil de asimilar y recordar, lo que puede llevar a una disminución en la retención del conocimiento.
Adicionalmente, se sugiere que la exposición prolongada a este tipo de visualización podría tener un efecto adverso en nuestra capacidad de concentración. A medida que nos acostumbramos a recibir información de manera rápida, podría disminuir nuestra habilidad para disfrutar y comprender contenidos que requieren un análisis más profundo.
Fuente: La Nación









