- Exposición en el Museo de Bellas Artes destaca la influencia de Gorriarena.
- La conexión entre el arte y la subcultura punk en Buenos Aires.
- Reflexiones sobre la distorsión musical y su impacto cultural.
La reciente muestra dedicada al icónico artista “Gorri” en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires ha abierto un espacio para explorar la intersección entre el arte y la música. El legado de Gorriarena es vital para entender la evolución de la distorsión en la cultura musical de Argentina, especialmente en géneros como el rock y el punk.
Ratones Paranoicos, una de las bandas más representativas de la escena rock argentina, refleja esta fusión de corrientes culturales. Su música, impregnada de la esencia punk, se ha convertido en un emblema que representa no solo la rebeldía sino también la creatividad artística que busca desafiar lo establecido.
La exposición invita a los asistentes a reflexionar sobre cómo la distorsión, tanto en su forma musical como visual, ha influido en la identidad cultural de la juventud porteña. En este contexto, Gorriarena y Ratones Paranoicos se presentan como figuras clave que han dejado una huella imborrable en la historia del arte y la música en Argentina.
Fuente: La Nación









