- El párroco Luis Escañuela dialogó sobre el proyecto que busca reducir la imputabilidad a 13 o 14 años.
- Se hace hincapié en la necesidad de educación y contención para jóvenes en riesgo.
- Desde la Conferencia Episcopal se sugieren estrategias que prevengan el daño en lugar de solo responder a él.
En una conversación con Nuevo Diario, el párroco de Sagrado Corazón de Jesús, Luis Escañuela, expresó su preocupación por la propuesta de establecer la edad de imputabilidad en 13 o 14 años, pero subrayó que la solución al problema de la violencia juvenil va más allá de esta medida. Afirmó que es crucial abordar las causas subyacentes, buscando un enfoque que promueva la contención, la educación y las oportunidades de futuro para los jóvenes.
Escañuela destacó que la iniciativa legislativa, que se discutirá entre mañana y el 27 de febrero, quiere dar un nuevo marco al régimen penal juvenil. Se plantea la posibilidad de juzgar a menores por delitos graves y ofrecer penas alternativas, sin embargo, el sacerdote advierte que el enfoque actual podría no ser suficiente, resaltando la importancia de escuchar y acompañar a los chicos para que se sientan valorados.
Recientemente, la Conferencia Episcopal Argentina también se pronunció sobre el Régimen Penal Juvenil, enfatizando que el desafío es más amplio y debe centrarse en crear caminos que eduquen y protejan a los jóvenes. El Padre Escañuela concluyó que muchas de las conductas violentas pueden estar ancladas en situaciones de abandono, soledad y falta de límites, lo que exige una atención profunda y significativa a las necesidades de estos jóvenes.
Fuente: Nuevo Diario Web









