- Las autoridades municipales han decidido invertir en la instalación de portones para prevenir robos.
- La medida ha sido calificada de “extrema” y “urgente” por la municipalidad.
- Sin embargo, los vecinos la consideran “discriminatoria” y denuncian irregularidades en su implementación.
Villa Allende ha tomado una decisión que ha dividido a la comunidad: la instalación de portones de seguridad en varias zonas con el objetivo de frenar el aumento de robos. Las autoridades locales han definido esta medida como “extrema” y urgente, resaltando la necesidad de proteger a los ciudadanos.
No obstante, esta inversión millonaria ha generado descontento entre los vecinos, quienes la califican de “discriminatoria”. Argumentan que la colocación de portones no aborda las causas profundas de la inseguridad y que puede excluir a sectores de la población, aumentando la sensación de vulnerabilidad.
Además, algunos vecinos han denunciado irregularidades en el proceso de planificación y ejecución, lo cual ha intensificado la controversia. La discusión sobre la eficacia y la justicia de esta medida es ahora el eje central de un debate que no parece tener fin, a medida que se cuestiona el enfoque de la municipalidad sobre la seguridad pública.
Fuente: La Nación









