- El calor estival puede ser un aliado para la práctica del yoga.
- La flexibilidad se incrementa con las temperaturas cálidas.
- El yoga es una excelente herramienta para reducir el estrés y la ansiedad.
Durante el verano, el calor puede ser un factor beneficioso para aquellos que buscan mejorar su flexibilidad a través del yoga. Las altas temperaturas ayudan a que los músculos se calienten más rápidamente, lo que permite realizar posturas más profundas y fluidas.
Además, la práctica de yoga en climas cálidos contribuye a liberar tensiones y reduce los niveles de estrés. Aprovechar estos meses soleados para dedicar tiempo a esta disciplina no solo trae beneficios físicos, sino también mentales.
Por ello, es recomendable planificar sesiones de yoga al aire libre o en espacios con calor controlado, donde se pueda disfrutar plenamente de los beneficios que el verano tiene para ofrecer en la práctica de esta actividad.
Fuente: La Voz









