- Cumple 150 años de actividad ininterrumpida.
- Ha sido cuna de deportistas olímpicos.
- Sobrevivió a crisis económicas y mudanzas.
- Su sede es un espacio de encuentro y esperanza para la comunidad.
Desde finales del siglo XIX, este club emblemático de Tigre ha sido un pilar en la formación de deportistas que han brillado en competiciones internacionales, incluyendo los Juegos Olímpicos. A lo largo de su historia, la institución se ha enfrentado a numerosos desafíos, desde brotes sanitarios hasta situaciones económicas precarias, que han puesto a prueba su resiliencia.
A pesar de los obstáculos, el club ha logrado renacer y adaptarse, encontrando en su comunidad el motor necesario para continuar. La pasión por el deporte y el sentido de pertenencia han sido clave para mantener su relevancia y su esencia viva a lo largo de los años.
Hoy, con una sede fascinante que no solo funciona como un lugar de entrenamiento, sino también como un espacio social, el club celebra 150 años de historia. Un legado que trasciende generaciones y que promete seguir inspirando a nuevos deportistas.
Fuente: La Nación








