- Los dispositivos inteligentes registran cambios fisiológicos para monitorear la ansiedad.
- Una frecuencia cardíaca elevada no siempre indica estrés; puede reflejar emoción positiva.
- Los expertos advierten sobre la interpretación errónea de los datos de salud.
Los smartwatches modernos utilizan sensores de ritmo cardíaco para ofrecer alertas de salud en tiempo real. Sin embargo, la tecnología aún no logra diferenciar entre una respuesta emocional positiva y una reacción de estrés verdadero.
Investigadores señalan que la frecuencia cardíaca puede aumentar tanto por la emoción como por el nerviosismo, lo que lleva a confusiones en la interpretación de los datos por parte de los usuarios.
Para evitar malentendidos, se recomienda combinar la información del reloj con otros indicadores de bienestar y consultar a profesionales de la salud cuando se detecten patrones inusuales.
Fuente: El Pais










