- Habitantes de La Bajada y Rubia Moreno viven con miedo ante el avance del río Dulce.
- Las lluvias intensas podrían agravar la situación de humedad en sus hogares.
- Las familias improvisan defensas para proteger sus propiedades del agua.
El río Dulce continúa mostrando su fuerza, y en barrios como La Bajada y Rubia Moreno, los vecinos enfrentan una creciente angustia mientras sus viviendas se localizan peligrosamente cerca de su orilla. Con la humedad ya invadiendo patios y terrenos, la preocupación por posibles crecidas se vuelve inminente.
Familias afectadas relatan su cruda situación, evidenciando que el río se encuentra apenas a unos pocos metros de sus casas.
Fuente: Nuevo Diario Web









