- Lluvias significativas llegan tras casi 60 días de sequía.
- Las regiones afectadas incluyen el sur de Santa Fe, este y sudeste de Córdoba, y centro-este y sudeste de Buenos Aires.
- Este fenómeno climático pone fin al deterioro de cultivos.
Después de casi dos meses sin lluvias adecuadas y tras un enero sumamente seco, las regiones agrícolas de la Argentina al fin reciben un alivio. Las esperadas precipitaciones han llegado a zonas clave como el sur de Santa Fe y el este de Córdoba, donde los agricultores temían lo peor.
Los agricultores han observado cómo el estrés por falta de agua estaba afectando la salud de sus cultivos. Esta lluvia se presenta como una solución para detener los efectos del deterioro agrícola que amenazaban con complicar la cosecha de este año.
Las expectativas han cambiado favorablemente, y los productores ahora esperan que estos días de lluvia optimicen el crecimiento de sus cultivos, permitiendo una recuperación en las áreas más críticas.
Fuente: La Nación









