- La empresa detrás de la nueva tecnología es cofundada por Sam Altman.
- No se utilizarán criptomonedas para intercambiar datos biométricos.
- Expertos en tecnología advierten sobre posibles riesgos.
Las avanzadas cámaras que fotografían el iris están de vuelta en España, presentadas por una empresa cofundada por Sam Altman. Esta innovadora tecnología promete ofrecer soluciones en identificación y seguridad, pero la falta de regulación sobre el uso de datos biométricos genera preocupación.
Según los anuncios, los usuarios no tendrán que pagar con criptomonedas para acceder a los servicios que brindan, lo que podría facilitar su adopción. Sin embargo, expertos en privacidad han expresado la necesidad de un marco legal que resguarde los derechos de las personas.
Las implicaciones de este tipo de tecnología van más allá de sus aplicaciones comerciales; la posible recopilación de datos sensibles como los iris de los ciudadanos plantea dilemas éticos y legales que es crucial abordar para garantizar una implementación segura y responsable.
Fuente: El Pais








