- La nueva planta de celulosa aún no ha logrado un equilibrio financiero.
- Expertos advierten sobre los desafíos económicos que enfrenta el sector.
- Se espera una revisión de las estrategias para mejorar la rentabilidad.
La recién inaugurada planta de celulosa ha comenzado su actividad con un saldo negativo que supera los $100.000 millones. Este inicio complicado ha generado preocupación entre los inversionistas y analistas del sector, quienes temen que este proceso pueda afectar la estabilidad de la industria en el corto y mediano plazo.
A pesar de las expectativas iniciales, las condiciones del mercado han jugado en contra de la nueva operación. Las fluctuaciones en los precios de la materia prima y la competencia han sido factores determinantes en la formación de estas pérdidas. Expertos sugieren que se debe realizar un análisis exhaustivo de las estrategias actuales para rectificar el rumbo.
Ante esta situación, se prevé que los ejecutivos de la planta revisen sus políticas de comercialización y producción. La necesidad de ajustar el modelo de negocio se vuelve imperativa para evitar mayores complicaciones financieras y asegurar una trayectoria más sólida para el futuro de la celulosa en el país.
Fuente: Cronista









