- Aranceles en aumento provocan presión inflacionaria mundial.
- Choques de suministro continúan sin detenerse.
- Política arancelaria estadounidense genera incertidumbre.
La inflación global sigue sin ceder, a pesar de la atención del mercado en la IA y los bonos. El verdadero motor es la persistente presión de los aranceles, la guerra comercial y los frecuentes choques de oferta que empujan los precios al alza.
Los gobiernos están atrapados entre la necesidad de proteger industrias locales y la urgencia de mantener la estabilidad de precios. La política arancelaria de Estados Unidos, con sus cambios frecuentes, añade un factor de riesgo que afecta a economías de todo el mundo.
Los expertos advierten que sin una reforma estructural, la inflación seguirá siendo un problema global, afectando el poder adquisitivo y la confianza de los consumidores.
Fuente: Cronista









