- Se desmanteló una organización criminal que realizaba extorsiones telefónicas y robos.
- El líder, un presunto policía, operaba desde una celda en La Plata.
- Su red contaba con la ayuda de presos en Mar del Plata y otras cárceles.
- La investigación judicial reveló la magnitud de la operación y la complicidad interna.
La operación policial culminó con la detención del supuesto funcionario, quien había utilizado su posición para coordinar actividades ilícitas desde el interior del penal de Olmos. Los investigadores encontraron registros de llamadas extorsionadas y evidencias de robos planificados que involucraban a varios ciudadanos vulnerables.
La red operaba a través de teléfonos celulares robados y se comunicaba con víctimas a través de líneas falsas, generando pérdidas económicas significativas. La coordinación entre presos facilitó la logística de los robos, lo que demuestra una grave falta de seguridad interna en las instituciones penitenciarias.
Con esta operación, el sistema judicial muestra su compromiso con la lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada dentro del ámbito carcelario, reforzando la necesidad de reforzar los controles de seguridad y la supervisión de los funcionarios penitenciarios.
Fuente: El Dia







