- Intensas precipitaciones superaron las medias anuales el año pasado.
- Productores de 9 de Julio enfrentan ahora sequías alarmantes.
- La próxima campaña agrícola dependerá de las lluvias venideras.
En el partido de 9 de Julio, el clima ha mostrado un contraste dramático en un corto período. Tras un año en el que las lluvias fueron excepcionalmente abundantes, causado inundaciones que afectaron las cosechas, la situación climática ha dado un giro de 180 grados. Actualmente, los campos tienen escasas reservas de humedad, lo que representa un desafío significativo para los productores locales.
Los cultivos comienzan a mostrar signos de estrés debido a la falta de agua, lo que genera preocupación entre los agricultores. Este cambio repentino en el clima resalta las grandes variaciones que pueden acontecer en un mismo año, poniendo en jaque la producción agrícola de la región. En este contexto, los productores se encuentran atentos y buscan estrategias para enfrentar esta adversidad.
La dependencia de las lluvias en las próximas semanas se convierte en un punto crítico para el futuro de la campaña agrícola. Las expectativas están puestas en que las condiciones climáticas mejoren, pero la incertidumbre prevalece. Este escenario es un recordatorio de la creciente inestabilidad climática que enfrenta el sector agropecuario en el país.
Fuente: La Nación









