- Mantén las ventanas abiertas durante las horas frescas del día.
- Evita ventilar en las horas de mayor calor.
- Utiliza ventiladores para mejorar la circulación del aire.
Para mantener tu casa fresca y agradable, es fundamental ventilar adecuadamente en función de las temperaturas exteriores. Abre las ventanas en las primeras horas de la mañana y al atardecer, cuando el clima es más fresco, para permitir que el aire limpio entre en tu hogar.
Durante el día, especialmente en horas pico de calor, es recomendable cerrar las ventanas y cortinas para evitar que el calor entre y eleve la temperatura interior. Utiliza ventiladores para hacer circular el aire y crear una brisa refrescante dentro de casa.
Además, considera implementar técnicas de ventilación cruzada, abriendo ventanas opuestas para facilitar el flujo de aire. Esto puede ser especialmente efectivo en climas cálidos, donde mantener un ambiente fresco es esencial para el confort diario.
Fuente: La Voz









