- Las empresas chinas están desmarcando su presencia en el mundo.
- Vuelven su atención hacia la producción local y marcas propias.
- Se enfrentan a un entorno político complejo y desafiante.
Las compañías del gigante asiático están dando un giro significativo en su estrategia de expansión internacional, pasando de la mera imitación a la creación de marcas propias. Este cambio no solo busca generar mayor reconocimiento a nivel global, sino también asegurar su lugar en un mercado cada vez más competitivo.
La producción fuera de China se ha convertido en una prioridad para estas empresas, permitiéndoles no solo reducir costos, sino también acercarse a sus mercados objetivo. Esta reubicación de la manufactura implica un manejo más local que podría traducirse en un mejor entendimiento de las demandas y preferencias de los consumidores en cada región.
Ante un escenario político global que se torna más adverso, las empresas chinas están tomando medidas proactivas para consolidar su presencia en el extranjero. La capacidad de adaptarse a diferentes contextos económicos y normativos será crucial para su éxito en la búsqueda de un liderazgo sólido y duradero en el panorama internacional.
Fuente: La Nación









