- El maestro de ceremonia Pipulo deslumbra en cada luna del Festival de Cosquín.
- Su carisma y amor por la música folklórica lo convierten en una figura memorable.
- El mensaje de amor y unidad destaca en sus presentaciones.
Pipulo, reconocido maestro de ceremonia del Festival Nacional de Folklore de Cosquín, continúa cautivando al público con su carisma y pasión por la música. En cada luna, su energía contagiosa transforma el escenario y une a los asistentes en un mismo sentir.
El artista ha logrado crear un vínculo especial con los espectadores, quienes no solo disfrutan de su conducción, sino que también se sienten parte de una experiencia única. Su lema “El amor cura” resuena en el corazón de todos los presentes, reflejando la esencia del festival.
A medida que avanza la festividad, Pipulo se reafirma como una de las figuras más queridas en Cosquín, demostrando que la música y el amor por lo que se hace pueden sanar y conectar a las personas de manera profunda.
Fuente: La Voz









